Cuando sacas con 30-40, fallas dos voleas seguidas o encadenas varios juegos perdidos, es fácil empezar a jugar pensando solo en el marcador. La clave es recuperar una decisión sencilla para el siguiente punto, en lugar de intentar arreglar todo el partido de golpe. Estas pautas se pueden practicar durante los entrenamientos para tenerlas preparadas cuando llegue un juego igualado.
Antes del saque, recupera tu ritmo
Entre puntos tienes unos segundos para ordenar las ideas. Aprovecha ese momento para soltar el aire, colocar las cuerdas o ajustar el agarre y decidir dónde quieres sacar o devolver. No hace falta convertirlo en un ritual largo: basta con una rutina breve que puedas repetir.
Elige un objetivo que dependa de ti

En un punto de break no puedes controlar si el rival hará una gran devolución, pero sí tu elección de saque, la posición de tu pareja y el margen del primer golpe. Cambia «no podemos fallar» por una indicación concreta: «saque al cuerpo y primera volea profunda».
Después de un fallo, evita discutir el punto anterior
Es normal enfadarse cuando una bandeja se queda en la red. Lo que no ayuda es volver a analizar el error mientras empieza el siguiente intercambio. Reconoce lo que pasó —«he golpeado tarde»— y qué vas a intentar cambiar —«preparar antes y jugar con más margen»—. No necesitas repetirte que todo va bien.
▷ ¡Dale al PLAY!
Recupera una pauta fácil de repetir
Si lleváis varios puntos perdiendo la red, no intentéis recuperarla con un remate desde cualquier posición. Buscad una devolución profunda, un globo con margen y subid juntos cuando la pelota lo permita. Volver a ejecutar bien dos o tres decisiones puede ser más útil que mirar cuánto queda para remontar.
Prepara mentalmente el primer golpe
Antes de sacar, puedes recordar una ejecución que conoces bien: dónde botará la pelota y hacia qué zona quieres jugar después. No necesitas imaginar un punto ganador; te basta con tener claro el primer golpe y estar preparado para lo que venga.
Habla con tu pareja sin buscar culpables
Si tu compañero acaba de fallar una volea, no necesita un análisis de cinco frases. Una indicación corta —«jugamos cruzado y recuperamos el centro»— puede ayudaros más. Dejad la conversación larga para el cambio de lado y evitad convertir cada error en un reproche.
▷ ¡Dale al PLAY!
Qué hacer en el próximo punto: soltad la tensión entre jugadas, elegid una dirección clara y comprobad que estáis coordinados. La rutina entre puntos ayuda a decidir con más claridad incluso cuando el marcador aprieta. Puedes ampliar estas ideas con el vídeosobre cómo gestionar la presión en los partidos
Una pauta útil para entrenarlo: jugad un tie-break en el que, antes de cada saque, cada pareja deba decir en voz baja cuál será su primer objetivo táctico. Después valorad si lo ejecutasteis, no solo si ganasteis el punto.
Ajustar el nivel de activación antes de jugar
Estar demasiado acelerado o excesivamente pasivo puede dificultar la ejecución. Un calentamiento progresivo y una rutina breve antes del saque ayudan a preparar la atención.
Entrenamiento propuesto: Prueba dos calentamientos suaves y compara cómo te sientes al comenzar. Ajusta el ritmo mediante desplazamientos y respiraciones, sin buscar fórmulas universales. Encuentra el orden de las lecciones en el curso gratis de pádel.
Qué hacer cuando vas perdiendo un partido
Cuando el marcador va en contra, perseguir el resultado de golpe suele aumentar los errores. Recupera un plan corto: buenos primeros saques, devolución profunda y comunicación tranquila.
Ejercicio: Si pierdes tres puntos seguidos, acuerda con tu compañero una consigna para los dos siguientes sin mirar más allá. Evalúa la ejecución antes de cambiar de estrategia. Consulta la secuencia completa en el curso gratuito de pádel.










