Entrenar es lo mejor, ya que solo de esa manera es posible mejorar la técnica y habilidad personal cuando se trata de jugar pádel, ya sea de manera profesional o amateur.
Sin embargo, el aplicar las técnicas correctas para relajar los músculos y el cuerpo después de jugar es una cuestión muy importante que suele pasarse por alto, lo que puede acarrear problemas físicos a futuro o lesiones justo después de entrenar.
Por su parte, también es importante el aprender a llevar al cuerpo a un estado de descanso entre partidos cuando se está en un torneo, a fin de ser capaces de darlo todo al regresar a la cancha, por lo que a continuación, se describen las mejores técnicas de relajación entre partidos de pádel, a fin de mantener y mejorar la resistencia física.
Contenido:
Relajar la mente
Un estado mental relajado es la clave para comenzar a relajar el cuerpo, por lo que se puede comenzar por aquí. El mantener la concentración en un juego es vital, por ello terminado un partido es buena idea cambiar el foco atencional para liberar un rato la mente.
Esto puede lograrse de varias maneras, pero la más inmediata es enfocarse en la respiración y contar:
- 3 segundos para inhalar, tres segundos reteniendo el aire y tres segundos para exhalar. Cerrar los ojos puede ayudar a vaciar la mente y alejar la competitividad del radar por un rato.
Otra manera es jugar algo totalmente distinto, un juego en línea, por ejemplo. Los hay de todos los tipos, desde el típico ajedrez, los juegos de rol, hasta los juegos de casino como las tragamonedas, de las cuales se pueden hallar opciones de bonos sin depósito en Toroslots, un sitio en el que los usuarios pueden conocer más sobre las distintas tragamonedas y otros juegos de casino por medio de sus guías. Para gustos los colores.
Alejarse un momento a un sitio silencioso y cómodo, en donde se pueda poner el foco atencional en los sentidos para tener un momento presente también es una manera increíble de relajar la mente y alejar el estrés.
Estiramientos suaves
Desde luego que no sólo la mente debe regresar a su lugar feliz, el estirar el cuerpo resulta fundamental para mantener los músculos en movimiento, al mismo tiempo que se relajan y se previenen lesiones.
En este sentido, las piernas suelen ser las primeras involucradas en los estiramientos. Algunos de los ejercicios más clásicos son aquellos en los que se tensiona un miembro mientras el balance se mantiene en el otro.
Algunos ejemplos
Por ejemplo, el ejercicio en el que se coloca un pie ligeramente más adelante que el otro y se procede a elevar la parte frontal del pie mientras los brazos tratan de alcanzar la punta para sentir el suave tirón al que le sigue una sensación de bienestar. Otro ejemplo son los ejercicios laterales en los que se flexiona una pierna a un costado mientras la otra se estira.
Desde luego que los brazos también juegan un papel fundamental, al igual que los hombros, y en este sentido, se puede comenzar girando los hombros hacia adelante y hacia atrás, luego elevar un brazo a la altura de la cara, para flexionar después hacia la espalda, de tal forma que la mano sea capaz de tocarla; repitiendo en el otro brazo.
También se puede hacer una cruz con los brazos, de manera que uno de ellos atraviese el pecho mientras que el otro lo cruza primero por abajo para luego doblar por delante, a fin de empujarlo y estimular aún más el estiramiento.
Ante todo, lo importante es hacer estos ejercicios de manera lenta y suave, al mismo tiempo que se maneja la respiración para rendir al máximo.
Hidratarse
No podía faltar este aspecto tan fundamental, y debe ser una de las primeras acciones a llevar a cabo entre partidos. Hidratarse tiene varios beneficios, y su importancia incluso se incrementa cuando se realiza actividad física intensa.
Expertos recomiendan comenzar con la hidratación una o dos horas antes de cualquier partido, además de tomar alrededor de un litro y medio por cada litro perdido en la actividad física. Por su parte, es preferible elegir el agua a la hora de hidratarse, así como tomarla de manera constante, pero relajada, de manera que se le dé tiempo al cuerpo de asimilarla.
El hidratarse de manera adecuada ayudará a prevenir el sobrecalentamiento del cuerpo, agiliza el movimiento de nutrientes y vitaminas por el cuerpo, elimina toxinas y mejora el funcionamiento general de los tejidos, por lo que nunca se debe dejar pasar por alto.
Finalmente, ser conscientes del bienestar propio y de no exceder la capacidad personal durante periodos demasiado prolongados representan, junto a los consejos descritos anteriormente, una buena manera de jugar pádel por mucho tiempo sin repercusiones negativas para el cuerpo, así como una excelente estrategia para regresar a ese próximo partido a darlo todo, ¡a jugar!



















